Publicado el

El plástico está matando al planeta, ¿También a nosotros?

Por desgracia, la contaminación por plástico ha conquistado la Tierra, hoy la podemos encontrar desde la cima del Everest hasta lo más profundo de la fosa de las Marianas, incluso dentro de animales y nuestros propios intestinos.

No hay duda de que los plásticos han revolucionado positivamente todos los aspectos de nuestra vida, desde dispositivos médicos hasta potabilizadores de agua, pasando por coches, aviones, aparatos electrónicos y un largo etcétera. Pero también tienen su lado negativo, y este es la contaminación que se genera al no ser capaces de reciclarlos, lo que se ha convertido en unos de los mayores problemas medioambientales y de salud.

Veamos cuáles son las consecuencias de toda esta contaminación de plásticos:

  • El plástico mata a millones de animales cada año, tales como aves, peces y otros organismos marinos.
  • El plástico provoca daños hepáticos y celulares, además de alteraciones en los sistemas reproductivos de los animales marinos.
  • Los microplásticos encontrados en el mar son ingeridos por los animales marinos, que se acumula en su cuerpo y, al comerlos, termina en nuestros intestinos.
  • Estas partículas también están presentes en alimentos y bebidas, como la cerveza, miel y agua del grifo. Además, recientemente también se han descubierto partículas de plástico en heces humanas.
  • El efecto en la salud humana es aún desconocido. Los plásticos, a menudo contienen aditivos y sustancias químicas tóxicas, que pueden ser perjudiciales para las personas

Hoy en día, se están tomando muchas medidas para solucionar este gran problema. Podemos enumerar algunos tales como las mejoras en los sistemas de gestión de residuos y reciclaje, prohibición del uso de microplásticos en cosméticos y detergentes, prohibición de plástico de un solo uso… pero lo más importante es lo que hacemos cada uno de nosotros día a día para reducir y reciclar los plásticos.

En conclusión, la contaminación por plástico es un gran problema tanto ambiental como de salud pública. Pero tiene solución, y como en la mayoría de los casos, esta está en nuestras manos.